Eran siete esferas que contenían todo el saber del Universo y las dudas y misterios sin resolver de la Humanidad. Siempre habían estado allí arriba, en el firmamento, sobrevolando nuestras cabezas sin que supiésemos de su existencia. Emitían un suave y delicado sonido en su leve balanceo produciendo una deliciosa sinfonía capaz de relajar al más excitado, aunque nosotros no podíamos captarlo.
En
cientos de ocasiones a lo largo de la historia intentaron bajar y solucionar
con su conocimiento nuestros problemas, pero horrorizados por la maldad y las
guerras que dominaban el planeta, desistieron al ver peligrar su propia
existencia. Y continúan esperando…
Mientras
tanto un globo se desliza entre los dedos de una niña, y sube hacia las estrellas.

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