jueves, 31 de diciembre de 2015

Próxima estación, Academos








A León siempre le había gustado la arquitectura. De hecho, como todos los días, se dirigía en metro a su estudio donde  disfrutaba creando formas y diseños de estilo clásico. Sin embargo, la música nunca había formado parte de sus aficiones. Aquella mañana, cuando tomó asiento en uno de los vagones,  llegó a sus oídos el melancólico sonido de una flauta que le trasladó a un mundo pasado, un lugar  al cual siempre imaginó que pertenecía.

Tendré que felicitar al conductor por su exquisita elección, pensó. La megafonía anunció su parada y se dispuso a salir. Nada más abrirse las puertas, penetró en un hermoso jardín  envuelto  por la fragancia floral y el rumor del agua.  Embriagado por la bella imagen,  vio una resplandeciente ninfa acariciando el arpa. Y León se deleitaba…

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