jueves, 31 de diciembre de 2015

Máquinas ¿pensantes?





Van a ir a comprarse un vestido nuevo y un helado, pero al pasar  delante del escaparate se detienen. Valeria, apretando la mano de su padre, tira de él hasta  entrar en el local. Avanzan y entre la muchedumbre distinguen un robot fascinando con   sus piruetas a los presentes. Se  encuentran en una tienda de juguetes, en la cual los niños enloquecen guiando a sus diabólicas máquinas en duelos sanguinarios. “¡ Demonios !” pensó, qué fue del juego libre y armonioso sin violencia. Encaminándose hacia la salida Valeria ve una pecera, se aproximan  y contemplan su interior;  coloridos peces robot  surcan el agua mientras  un calamar naranja yace en el fondo.

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