El día
que una ola salte más de lo convenido nos iremos todos al garete, se lamentaba
el geólogo de la plataforma petrolífera. Los trabajadores de la compañía (ingenieros,
operarios, buzos…), llevaban semanas trabajando bajo unas condiciones terribles
en medio del océano. Agotados e inmersos en una profunda depresión tras haberse
producido un incendio, un ataque terrorista y un conato de rebelión, se
preguntaban unos a otros: ¿qué más nos puede pasar?, ¿cuándo volveremos a casa?
Así que
al día siguiente, un maremoto se encargó de devolverles a su hogar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario