Era de
los pocos detectives honrados que quedaban en la ciudad. La corrupción y el
crimen organizado reinaban en sus calles, y el detective, que estaba amenazado
por la mafia, decidió huir con su familia a un lugar más seguro. Un día recibió
una carta y al abrirla, voló por los aires. Horas después, el viento esparció
sus cenizas purificando la ciudad.

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