viernes, 5 de febrero de 2016

¡Salta!







Subir de nuevo a la habitación y soportar otro lascivo y sudoroso cuerpo era algo que no podría aguantar durante mucho tiempo. En esta ocasión había dejado la ventana abierta. Con determinación se dirigió hacia ella y saltó. Después, tras recorrer unos metros se giró y pudo contemplar con alivio su pasado.

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